lunes, 26 de septiembre de 2011

Hace un año...


Todo partió con la aplicación de Facebook que te muestra tu estado hace exactamente un año. La pregunta cayó de cajón… en qué estaba hace un año? De buenas a primeras la respuesta es bastante simple: terminando una tesis, ultimando preparativos para el viaje a Escocia y emocionándome con despedidas y buenos deseos de muchos amigos. Sin embargo, al mirar el mismo proceso con un año de diferencia, la respuesta es la misma (¡!) pero con matices distintos, logro ver nuevas aristas que antes eran difusas, y claro, todo cambia cuando las cosas se ven desde el prisma de la experiencia, de los eventos ya vividos. Como se dice en el fútbol, es distinto hacer el análisis con el diario del lunes.

¿Qué gano con este ejercicio? Mucho y poco. Poco, porque no sé cuanta gente podrá interesarse por líneas escritas en un blog de un viaje ya acabado, que perdió la novedad y ahora sólo aparece como un conjunto de aventuras, que a lo mejor no lograré superar en las siguientes. Mucho, porque releer lo vivido es una excelente forma de sacarle el jugo a las experiencias, conocerse de una forma más profunda, mirarse al espejo y examinar con detención las marcas de lo vivido, y cómo eso te posiciona en el mundo, cómo ves lo que te rodea, cómo vives y quieres vivir lo que viene. La primera idea es sólo un pequeño obstáculo en el camino cuando la segunda ofrece beneficios a primera vista suculentos. Veamos que sale.

Hace un año era un estudiante, hoy soy un ingeniero con un magister. Suena lindo, y significó un cierre maravilloso de una etapa increíble. Soy un agradecido de todo lo que viví en esos 9 años en Beaucheff. Lo terrible, es que ahora soy un trabajador: con Isapre y AFP, pagando pasaje completo en Transantiago, con 15 días de vacaciones al año, con horarios y metas que cumplir a la semana. Con la preocupación terrible de tener que inventarse una carrera profesional, de definir en qué área aplicar lo aprendido (¿?), de cómo mover bien las piezas del tablero para lograr el tan ajeno “éxito profesional”… No me pregunte sobre eso ahora porque creo que no tengo las respuestas. Afortunadamente, estoy a gusto en un consultora que me ofrece la posibilidad de desarrollarme en temas marítimos – portuarios, que suenan muy choros (y lo son), pero no me permiten una gran movilidad en el mercado porque no son muchas las empresas que se dedican a eso (ya estoy pensando en la famosa “carrera profesional”!!). Hace unos días, una amiga me dijo que sonaba triste por mis estados de Gmail (afirmación que me descolocó), y puede ser que todo esto sea la causa, que pensar en el famoso futuro me atribule (pues nunca ha sido ni será mi estilo, y ahora parece que me veo un poco forzado a hacerlo)… Bueno, debo admitir que he presentado un panorama bastante depre hasta el momento, que deja de serlo cada fin de mes cuando llega el bendito depósito del sueldo! Y más aun del aguinaldo! Jajaja… Creo que la relación con el dinero puede resumirse en una frase o dar para otro post de reflexión… decisión que dejaremos para otro momento.

Aunque me avergüence decirlo (o escribirlo mejor), hace un año era un weon enamorado, de esos que se ponen bien weones. Las conversaciones de aquel entonces me delatan (afortunadamente no tienen acceso a ellas, jajaja), y sin ánimo de entrar en mayores detalles, cuando todo se ponía negro, la vida me sorprendió con tremenda mujer que, lamentablemente, vengo a valorar recién un año después, cuando a lo mejor ya es un poco tarde y lo único que pueda mantener es el recuerdo y las enseñanzas de experiencias pasadas que ya no volverán (¿de esto no se trata el ejercicio que me animé a hacer? quién sabe…).

¿Qué me diferencia del tipo que era hace un año? Aparte del cartón bajo el brazo, he devorado muchas historias de Saramago y varios autores más gracias a largas horas de viaje entre la casa y el trabajo, tengo paseos entretenidos que contar, muchos minutos de futbol en el cuerpo, un par de litros de alcohol en la sangre, muchas ganas de viajar y conocer lugares y gente nueva… y a lo mejor lo más importante, tengo muchas ganas de ser un mejor tipo del que solía ser, con hambre de resolver sus temas pendientes, más desprendido y centrado en disfrutar las cosas simples de la vida… Veamos que sale.


3 comentarios:

  1. Profesor comparto plenamente sus palabras, aunque difiero en su perspectiva.
    Con sus incipiente CV ya tiene movilidad laboral para rato, obviamente debe pensar en ser un consultor a escala global, por el momento gane experiencia, pero si en 2 a 3 años no anda revisando bolsas de trabajo{1} estará puro ...

    ¿“éxito profesional”? Yo tampoco me compro esa pomada, yo humildemente creo que venimos a este mundo a desarrollarnos como personas y la profesión es un medio no un fin para lograr eso.

    Con respecto al dinero, hace poco leí una frase que reafirmo una idea que un día me compartió un amigo: "Acerca de la riqueza, una vez que hayas financiado tu flujo de caja, trata de comprar más tiempo que dinero, más libertad que esclavitud."{2}

    Ánimo y suerte en esta nueva etapa.

    Referencias
    {1} eujobs77 careers.agu.org careers.asce.org
    {2} la-declaracion-de-principios-de-felipe-cubillos

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  2. La verdad es que no encontraba triste tus estados, pero lei tu columna de ahora, noté que ahora eres todo serio...
    ¿Nos estaremos poniendo viejos y weones (como lo son los viejos y weones de los que siempre nos reimos)?

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  3. Amigo, que sanador leer tus palabras. Ver el tiempo, no solo pasar, sino que ser testigo del progreso, desde un adolescente a un hombre....

    Un abrazo Guatón!

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